27 de December del 2017

Guía para el uso de pañales lavables

Cómo es un pañal lavable?

Existen diferentes tipos de pañales lavables, todo en uno, dos piezas, todo en uno rellenables…  Pero todos los sistemas se componen de una parte absorbente, que puede ser de diferentes tejidos (algodón orgánico, fibra de bambú…), y de una capa impermeable o cobertor, para evitar que pase la humedad.

También se puede colocar un ‘forro’ sobre la parte absorbente, que es una especie de papelito fino desechable para recoger las cacas y facilitar el lavado del pañal, además protege el absorbente de las cremas que ponemos en el culito del bebé y evita que éste se impermeabilice.

Ventajas del uso de pañales de tela

Las tres principales ventajas de los pañales reutilizables son las siguientes:

·         Son mejores para nuestro bebé. Son ecológicos, transpirables…, por lo que la piel de su culito se irrita mucho menos y está más protegida, pasan menos calor en verano, reducen la temperatura en la zona de los genitales (especialmente importante en los varones) etc. Además, son aptos para pieles sensibles y con alergias, se reducen los casos de dermatitis, ya que minimizan los efectos abrasivos del pis y las cacas. Los geles súper absorbentes que contienen los pañales desechables actuales poseen muchas dioxinas, con efectos aún desconocidos. Muchas marcas añaden a sus pañales Poliacrilato de sodio, este compuesto que absorbe la humedad, fue quitada de los tampones en 1985 debido a que fue vinculada con el síndrome de choque tóxico.

 

·         Son ecológicos, nos ayudan a cuidar el planeta. Evitan que tiremos a la basura toneladas de pañales desechables, los cuales tardan cientos de años en degradarse. El tiempo estimado para su completa degradación es de entre 200 y 500 años.

·         Nos ayudan a ahorrar. Hay estudios que demuestran que cada niño usa entre 5.000 y 6.000 pañales desechables, el coste de estos pañales varía según la marca, pero de media ronda los 1.500-2.000 euros por bebé. La inversión en pañales de tela estaría entre los 300 - 600 euros, y unos 100 euros extras en luz y agua. Además, si luego llegan hermanitos ¡el ahorro es aún mayor, ya que pueden reutilizarse!

Además, suelen dejar antes el pañal, son súper bonitos, les quedan monísimos

¿Cómo se lavan?

·         Lo más cómodo y recomendable es tener un cubo con tapa dónde ir depositando los pañales sucios, podemos poner una bolsa, lavable o desechable, en el cubo para no tener que lavarlo cada vez que lo vaciamos.

·         Si el bebé se ha hecho cacas tiramos el forro con las deposiciones a la basura y, si el pañal está muy sucio, podemos aclararlo en el lavabo y escurrirlo antes de colocarlo en el cubo con el resto de pañales.

·         Si sólo se ha hecho pis, podemos aprovechar  el forro y volver a utilizarlo al menos una vez más, hasta que veamos que está muy deteriorado, así que lo depositamos en el cubo junto al pañal para lavarlo en la lavadora.

·         Dejamos los pañales en el cubo en seco. Dejarlos a remojo no es lo más aconsejable, entre otras cosas habría que cambiar el agua cada x horas, los pañales se estropean antes  y es más engorroso. Para evitar los malos olores y como desinfectante podemos echar unas gotitas de aceite de árbol del té en el cubo, en seco.

·         Lo ideal sería poner una lavadora cada día, de esta manera los pañales se mantienen mejor y se necesitan menos, pero si esto no es posible, no conviene que pasen más de tres días desde que se ensució el pañal, por razones higiénicas.

·         Podemos lavar los pañales mezclados con el resto de la ropa sin ningún problema, pero que no se nos olvide pegar el velcro para que no nos estropee otras prendas.

·         Separamos las distintas partes del pañal antes de meterlas a la lavadora.

·         Lo más recomendable  es lavar a una temperatura de 30-40º (aunque se pueden lavar a más temperatura, la ropa, y en este caso los pañales se conservan mejor no usando temperaturas elevadas en los lavados). Eso sí, el cobertor nunca debe lavarse a más de esas temperaturas, podría cuartearse.

·         En cuanto al jabón, se puede usar uno neutro. No debe usarse jabón de Marsella, ya que es muy graso y los absorbentes se impermeabilizan con lo que pierden su capacidad de absorción y puede haber escapes. No deben usarse ni suavizantes, ni lejías.

·         También es recomendable no echar demasiado jabón, una cuarta parte de lo que recomienda el fabricante sería suficiente, de lo contrario con los lavados irían quedando restos de jabón en los pañales, con lo que también pierden capacidad de absorción, pueden irritar el culito del bebé y reaccionan con el pis produciendo un fuerte olor a amoniaco.  De todas formas, si te ocurre alguna de estas cosas, tiene solución, más abajo en ‘consejos prácticos’ explicamos qué puede hacerse.

·         Los pañales los colgamos al aire, con las piezas separadas para un secado más rápido. Los días soleados podemos aprovechar a poner los absorbentes con manchas, al sol para que las elimine. El cobertor se seca mucho más rápido que el absorbente, por lo que viene bien tener algún absorbente extra. ¡No colocar los cobertores en radiadores para que se sequen, se estropean!

·         Si tienes secadora puedes meter en ella los absorbentes, ¡nunca los cobertores! Cuando éstos salen de la secadora, encogidos y calentitos, no hay que estirarlos hasta que se enfríen, de lo contrario se rompen las fibras y se estropean.  De todas formas, es mejor no abusar de la secadora, los tejidos duran más si la evitamos. Es mejor aprovechar cuando no hace malo para secarlos al aire y utilizarla cuando no queda más remedio.

·         Una vez secos los pañales, lo más recomendables es dejarlos preparados, montados, incluso con el forro puesto, para que cuando los necesitemos ¡no nos cueste nada usarlos!

Consejos prácticos

·         Los pañales pueden ser usados desde el primer día, pero conviene esperar una semana hasta que el bebé deje de hacer meconio. Estas cacas son como ‘chapapote’, muy difíciles de limpiar.

·         Conviene lavar los absorbentes al menos dos veces antes de usarlos la primera vez. La máxima capacidad de absorción se logrará tras 3 o 4 lavados.

·         Si empieza a haber más escapes de los habituales, incluso habiendo puesto absorbentes extra, puede ser o bien que se han impermeabilizado los absorbentes por el uso de algún jabón graso, cómo el jabón de Marsella, o que queden restos de jabón por un uso excesivo del mismo, o que se haya manchado con algún aceite o crema del bebé. En este caso, probaríamos a lavar los pañales un par de veces, dejándolos secar entre cada lavado.

Si el problema persiste, podemos hacer  ‘una sopa de pañales’, metemos los absorbentes en un cubo o si son muchos en la bañera con agua muy caliente, añadimos un detergente neutro y también una gota de detergente de lavavajillas y una cucharada de percarborato (sal blanqueante).

Movemos los absorbentes para que los detergentes entren bien por las fibras, dejar toda la noche en remojo.

Al día siguiente realizamos un lavado en la lavadora con agua a unos 50º, es necesario que dejemos de ver burbujas de jabón en la lavadora, es posible que se requieran más lavados hasta que se eliminen por completo las burbujas.

·         Es recomendable acordarse de llevar una bolsa impermeable cuando salimos para guardar los pañales sucios.

·         Para que el pañal nos aguante toda la noche añadiremos absorbentes extra. En el caso del niño reforzamos la parte frontal del pañal y en el de la niña la parte central. Esto no es necesario los primeros meses, sólo cuando veamos que empieza a haber ‘escapes’.

·         Con el uso intensivo los cobertores podrían llegar a tener escapes por las costuras, podemos solucionar este problema aplicando lanolina pura. La aplicamos directamente sobre la costura y la calentamos con un secador de pelo.

¿Cuántos pañales necesito?

La cantidad de pañales que se necesitan depende de varios factores:

·         Si quiero utilizar pañales de tela en exclusiva o voy a combinarlos con desechables.

·         L a edad del bebé.

·         El tipo de pañal (unitalla o no).

·         La frecuencia con que ponemos lavadoras en casa.

·         El tiempo de secado…

Necesitamos suficientes pañales para que nos cubran todos los cambios hasta volver a tener pañales lavados y secos de nuevo.
Un bebé recién nacido
suele manchar el pañal después de cada toma (hasta los dos meses más o menos) con lo que necesita ser cambiado unas 8-10 veces al día, más adelante cuando deja de hacer cacas en cada toma, el cambio de pañales se va reduciendo, necesitando cambiarle unas 5 o 6 veces de media.
Entonces, si pongo una lavadora al día y secamos al aire, en el caso de un bebé de más de dos meses necesitaremos unos 10-12 pañales en verano y 15-18 en invierno. Para un bebé recién nacido necesitaríamos alguno más o podríamos combinarlos con desechables ecológicos.